| Cómo
el orden de nacimiento define la personalidad de su hijo
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Todas
las madres saben que cada uno de sus hijos es único.
Aunque tenga dos hijos del mismo padre, las diferencias entre ellos
pronto se hacen evidentes. Lo mismo valdría en el caso de
tener dos hijas. Una madre puede preguntarse si es responsable de
las diferencias debido a sus genes, dieta o estados emocionales durante
el embarazo. Un padre puede rascarse la cabeza dudando y preguntándose
si él es realmente el padre de ambos niños viendo el
comportamiento tan diferente que tienen entre si. Podría parecer
que la naturaleza juega con los padres, sin embargo, el género
y la secuencia natal de los niños no es accidental. |
Cada persona nace con
un carácter y unos dones especiales que
lo distinguen del resto de la familia y de la sociedad. Cuando esta capacidad
interior se reconoce y se nutre desde la familia, se abren las puertas
al desarrollo feliz de la persona, ayudándola así a acceder
a la riqueza interior necesaria para encarar los retos de la vida.

Rayid enseña que existen cualidades específicas
para cada miembro de la familia según su posición dentro
de la secuencia de hermanos que atañen sus condiciones físicas,
su personalidad y su expresión creativa. La comprensión
de estas peculiaridades ayuda a los padres, a los tutores y a los profesores
a adecuar sus cuidados y enseñanzas para que cada hijo pueda avanzar,
según su propio camino, hacia su propósito y su plenitud.
| Algunos niños son afortunados, y su talento emerge sin necesidad
de ayuda. Sus dones florecen a pesar de cualquier situación
dolorosa ocurrida en la infancia. Estos niños bienaventurados
son una minoría. La mayoría de ellos necesitan la ayuda
de una comunidad sana para poder reconocer y alcanzar su más
elevado potencial. Sin la ayuda amorosa, pueden convertirse en adultos
que llevan sus vidas con callada desesperación. Saben que
son especiales, pero debido a que no pueden expresar o conectar con
su singularidad, viven sus vidas sintiendo que les falta algo. Normalmente
las habilidades especiales, no aparecen como un resultado natural
del crecimiento. Pero si se presta atención a esas cualidades
específicas que hay en el interior de cada niño se
comienza a desarrollar su talento. Al final, todos nos beneficiamos.
Una de las maneras de conseguirlo es conociendo su orden de nacimiento. |
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En un curso
de Secuencia Natal Rayid usted podrá conocer
las cualidades arquetípicas de seis niños y seis niñas.
Estas cualidades, en realidad, las tenemos todos, sin embargo no somos
conscientes de ello. Cuando aprendamos a reconocerlas y a ponerlas en
práctica y veamos de qué línea dentro de nuestro árbol
genealógico venimos nosotros, nos podremos conocer más.
Este es un paso muy importante para comprendernos mejor a nosotros y
a nuestros hijos, padres, abuelos y demás miembros de nuestra
familia. Además se nos darán herramientas poderosas para
cerrar ciclos de nuestra historia familiar. Todo ello contribuyendo a
un aumento de nuestra calidad de vida y a una recuperación de
la alegría de vivir.

“Los niños son uno de los regalos más
preciosos de la vida. Son como joyas atesoradas de gran valor. Abren
nuestros corazones, nos traen alegría, nos hacen reír
y, a veces, nos hacen llorar. Los niños nos conmueven como
nadie puede hacerlo, emocionándonos con su pasión
por la vida.”
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Denny Johnson |
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| 'El secreto del camino místico es hacerte de nuevo un niño
inocente, sin contaminar por los conocimientos, sin saber nada, todavía
consciente de todo lo que te rodea, con un profundo asombro y sentido
del misterio que no puede ser desmitificado.’ |
El libro del niño, Osho |
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“Tus hijos no son tus hijos. Son los hijos e
hijas de la vida deseosa de sí misma.
No vienen para ti, sino a través de ti. Y aunque estén a tu lado,
no te pertenecen...” |
El Profeta, Kalil Gibran |
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‘Los niños poseen una gran cualidad espiritual:
la alegría.
La vida debe ser, en cada momento, una creatividad preciosa. No importa
lo que crees, podrían ser sólo castillos en la arena,
pero todo lo que haces debería salir de tu capacidad de jugar
y de tu alegría.’ |
El libro del niño,
Osho |
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