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Se trata del estudio del iris de los ojos a nivel
psicológico y del estudio transgeneracional de la estructura familiar
(Secuencia Natal).
A través de los tiempos, los ojos han sido
reconocidos como los espejos del alma, y la investigación moderna
del comportamiento está probando
que esto es cierto. Si mira detenidamente el iris del ojo, se dará cuenta
de que la fibra
tiene pequeños
puntos oscuros, rayos de luz o aperturas redondeadas. Estas características,
su localización
precisa y las variaciones entre el ojo izquierdo y el derecho, proveen
la clave
para descifrar los misterios de la personalidad.
Rayid emplea los nombres metafóricos JOYA, FLOR , ARROYO Y MEZCLA
para designar la representación en el Iris de los opuestos universales
que forman la personalidad. Llamamos JOYA a las personas que perciben el
mundo a través de su capacidad de concentración y de análisis.
Son personas de naturaleza mental. Las personas que tienen aberturas en
el iris en forma de pétalos reciben el nombre de FLOR y corresponden
a personas de tipo emocional. La persona ARROYO es del tipo kinestésico
e intuitivo y la persona MEZCLA es la más dinámica de todas.
| joya |
 |
mezcla |
| arroyo |
flor |
Diversos estudios empíricos
han demostrado que las características en el iris están
genéticamente determinadas. Examinándolas podemos ver cómo
el árbol genealógico influye en el carácter, en la
salud, en la atracción entre parejas y en los posibles problemas
y retos que pueden darse en las relaciones afectivas. Por ejemplo,
la experiencia nos muestra que los patrones en el ojo izquierdo reflejan
características adquiridas del lado materno de la familia y en
el ojo derecho reflejan las caracetrísticas del lado del padre.
De esta forma podemos determinar, entre otras cosas, la influencia de
la relación materna y paterna a la hora de modelar la personalidad
del individuo. La estructura del iris es además el reflejo del
potencial de vida del individuo, revela las fortalezas de carácter,
así como los aspectos de la personalidad que no están desarrollados
todavía.
Rayid es un sistema extremadamente preciso, objetivo y verificable para
entender cómo el carácter humano se transfiere y se modifica
de generación en generación. Se aprende fácilmente
y ha sido usado por terapeutas de salud, educadores y por personas interesadas
en el desarrollo personal en más de 17 países alrededor
del mundo. Al describir las formas en las que la herencia genética
afecta a la persona y al examinar las respuestas alternativas a esta herencia,
Rayid refuerza objetivamente las habilidades del individuo para tomar
decisiones, le ayuda a entender su propio comportamiento y sus necesidades
y al mismo tiempo le ayuda a entender a sus hijos, a su pareja y hasta
a sus colegas.
Hester Lewis, Instructora de Psiquiatría de la Escuela Médica
de Harvard, en los Estados Unidos, afirmó que “el futuro demostrará que
Rayid es líder en técnicas de asesoramiento”.
Método Rayid: un caso Práctico
A través del iris, este método
desvela los conflictos de la persona y sus recursos para realizarse.
Ana María, de 28 años, es la jefa de ventas de una empresa
muy importante. Toda su vida ha sido una constante para llegar a los puestos
más altos y demostrar su valía a los demás. Pero,
en contrapartida, su vida privada era un desastre. Después de tres
fracasos sentimentales se sentía sola y había perdido el
rumbo. Además, padecía una depresión muy fuerte y
no deseaba tomar más fármacos.
Cuando una amiga le habló del Método Rayid decidió acudir
a una consulta. Tras explorar el aspecto de su iris con ayuda de una lupa
y una linterna, la terapeuta descubrió que la paciente tenía
un fuerte resentimiento contra su padre (zona que en iridología
tradicional se corresponde con el hígado), y que ya desde el período
de gestación se sentía rechazada por éste porque él
deseaba tener un hijo varón.
Ana María sentía la necesidad constante de demostrarle
a todo el mundo (y especialmente a su padre) su valía. Reconocía
que llevaba toda la vida compitiendo con los hombres, en un intento de
demostrarle a su progenitor que era mejor que todos ellos juntos. Esto
provocaba en ella mucho estrés y agotamiento físico y mental.
Por otro lado, en sus relaciones sentimentales adoptaba el papel masculino
y elegía a hombres muy sensibles con poca personalidad.
La iridóloga le recomendó, entre otras cosas, que realizase
ejercicios respiratorios tres veces por semana para activar la zona apical
de sus pulmones. También le aconsejó que se ciñese
a una dieta más rica en minerales y vitaminas (especialmente la
B) y que hiciese ejercicios para activar el hemisferio derecho de su cerebro.
Esto último le permitiría conectar con su parte femenina
latente.
Después de tres semanas, Ana María experimentó un
cambio espectacular. Dos meses más tarde, se encuentra casi curada,
no toma medicamentos y por primera vez acepta su cuerpo femenino.
Extracto del artículo que apareció en la revista ‘CUERPOMENTE’
en Febrero 2000.
Guerra con el Hijo Mayor
Antonio tiene 16 años. Es el hijo mayor
de la familia. Tiene un hermano de 14 y ve como constantemente su padre
lo compara con su hermano menor que, para colmo es más atlético,
más sociable y más práctico que él.
La madre de Antonio sufre de ver que su primogénito, un muchacho
delgado, sensible y soñador tiene problemas de comunicación
con su padre. ¿Por qué hay guerra en casa? ¿Por qué a
su marido le cuesta tanto acercarse a su hijo mayor?, ¿Por qué le
exige tanto?, ¿Por qué no le dirige una palabra amable?
Sólo se fija en sus defectos.
Antonio, como para darle el gusto a su padre, no hace más que
suspender los exámenes y rodearse de gente ‘poco deseable’. Aconsejados
por unos amigos, los padres y el muchacho acuden a una consulta RAYID
y aprenden que la actitud de crítica del padre hacia el chico sólo
empeorará las cosas.
La madre tiene muy poco que hacer en esta situación. Por
más que ella intente interceder por su hijo, éste lo que
necesita es que su padre se fije en él y reconozca su valía,
no comparándole con nadie, sino valorando sus cualidades, por muy
escondidas que las tenga.
Después del análisis del iris de los ojos a nivel psicológico,
la terapeuta descubre que el padre es una persona muy competitiva, un
gran luchador que hace lo posible por tirar la familia adelante. Para él
la vida es una batalla constante. Tan ahogado está por su trabajo
y por la clase de vida que lleva, que apenas le queda tiempo para pensar
en él mismo. Tiene demasiadas responsabilidades sobre sus hombros
y cuando llega a casa se tumba en el sofá y enciende la tele para
no tener que pensar más en los problemas del día. Para él
’la vida es dura’ y sabe que si su hijo no ‘asienta cabeza’ no llegará a
ninguna parte. Su preocupación por el chico hace que a menudo no
sepa controlar sus propias palabras hiriéndolo con la esperanza
de que ‘despierte de una vez’.
Los ojos del muchacho, por otro lado, revelan a una persona sensible,
extremadamente creativa y con un don especial para la música. Él
se entiende muy bien con su madre y con las mujeres en general. Siente
que no pertenece al mundo. La agresividad de su entorno hace que se agudice
en él una tendencia a la evasión. Introvertido por naturaleza,
se encierra en su habitación con su música y trata de olvidar
todo lo demás. La madre es una persona extrovertida y muy preocupada
por sus hijos. Su tendencia a la crítica produce heridas profundas
en la autoestima de su marido. Tiene una mente brillante, es una trabajadora
incansable, rápida, ordenada y sacrificada.
Después de realizar diversos ejercicios que les recomendó la
terapeuta de Rayid, el padre admite que la actitud que tenía con
respecto al muchacho ha mejorado notablemente y viceversa. A los tres
meses, padre e hijo están experimentando un cambio profundo en
su relación. Por primera vez en sus vidas están compartiendo
intereses y el padre está descubriendo cualidades en su hijo en
las que nunca antes se había fijado. Desde el cambio de actitud
de su padre el muchacho parece haber madurado de forma evidente y el ambiente
general en casa es mucho más distendido y cordial. |